Vecinos impulsores del primer Parque Intercomunal en La Florida y Puente Alto: “Esta lucha no es de unos contra otros, es por todos”

“Levantemos Parque La Salle” es la organización ciudadana que busca concretar la creación de un parque comunitario en el límite de las populosas comunas de la zona Sur-Oriente de Santiago, donde se enclava un terreno privado y eriazo de 61 hectáreas, del que un 40% ostenta uso de suelo de área verde, y que es propiedad de la Congregación de La Salle.

Entre los obstáculos que presenta la iniciativa están la búsqueda de cambio de uso de suelo por parte de los dueños para permitir la construcción de viviendas y edificios, así como la gestión pro-inmobiliaria del municipio de La Florida, que lidera el cuestionado alcalde Rodolfo Carter.

Por Ricardo Bustamante Pizarro.

Vista aérea (dron) del terreno del Parque La Salle / (c) Levantemos Parque.

Para los miles de vecinos que viven en los alrededores precordilleranos de las avenidas Santa Amalia y Trinidad Oriente, en el tramo entre Av. La Florida y Tobalaba, no es desconocido el inmenso terreno baldío, en forma de un gran rectángulo, que se expande hacia atrás de las instalaciones del colegio Instituto de La Salle, conocido como el potrero de Santa Amalia. Y es que por décadas este terreno privado ha sido utilizado para siembras, pero también es aprovechado por niños y familias de villas vecinas para elevar volatines en primavera en sectores donde se han abiertos los cercos, ante el gran déficit de áreas verdes en el sector.

Beatriz Rubio (29), enfermera y presidenta de Levantemos Parque y Francisco Ferrer (30), abogado y vocero de la organización, son vecinos del sector y también los une el objetivo de concretar el primer parque intercomunal del Sur-Oriente de Santiago, uno más grande incluso que el reconocido Intercomunal de La Reina -hoy Parque Alberto Hurtado- y tan necesario para comunas donde el promedio de áreas verdes no alcanza siquiera a un tercio de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud, es decir, 9 metros cuadrados por habitante.

En #CausasyBeats conversamos con ambos representantes de Levantemos Parque La Salle.

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¿Cuáles son sus objetivos como organización a mediano y largo plazo?

Beatriz: En el mediano plazo apuntamos a resguardar lo que hoy está establecido como un corredor interno de área verde que corresponden a 26 hectáreas estipuladas en el Plan Regulador Comunal. Dicha consideración del uso de suelo no está aclarada en el Plan Regulador Metropolitano y uno de nuestros trabajos es solicitar la homologación de esa información, asunto que desde el año pasado hemos venido trabajando con los consejeros regionales, que son las autoridades competentes en el asunto.

Y en el largo plazo nuestro objetivo es la creación de un Parque Intercomunal para La Florida y Puente Alto, de una zona de esparcimiento sustancial para los habitantes de dichas comunas y de toda la Región Metropolitana, que aporte a la calidad de vida de las personas y que también proteja el ecosistema que hoy habita el predio, la flora y fauna precordillerana.

¿Los vecinos de ambas comunas conocen sus propuestas? Y si es así, ¿tienen apoyo ciudadano?

Francisco: Desde el 2018, como parte de nuestros objetivos a corto plazo, nos encontramos en proceso de visibilizar esta causa desde distintas plataformas, las que hemos dividido en digital (redes sociales, entrevistas con medios, encuestas), institucional (reuniones con autoridades, envío de cartas), territorial (jornadas de volanteo, reuniones con juntas de vecinos y organizaciones) e intervenciones, como jornadas de limpieza del predio. Lo cual nos ha permitido llegar a varios segmentos de la población de dichas comunas.

Creemos que estamos lejos aún de llegar a un número contundente de vecinos que conozcan esta propuesta, y por eso nuestros esfuerzos hoy están orientados a hacer de este proyecto ante todo un movimiento ciudadano. Nosotros mismos, como miembros de esta organización, somos vecinos de las comunas colindantes al predio y fue desde ahí que comenzamos a organizarnos, desde nuestra propias redes de amigos, vecinos y conocidos, por lo que de alguna manera somos representantes de ese apoyo ciudadano y cara visible de una demanda que queremos ampliar y hacer concreta a través de la creación del parque.

En general se cree que las comunas de la zona Sur-Oriente de Santiago tienen suficiente cantidad de áreas verdes, ¿cuál es el déficit que ostentan La Florida y Puente Alto?

B: La recomendación que hace la OMS es de 9 m²/hab. En ese plano, la ciudad de Santiago cuenta solo con la mitad recomendada (4,5 m²/hab.), el sector sur-oriente con 3,3 m²/hab. y las comunas de La Florida y Puente Alto con 2,5 y 1,5 m²/hab., respectivamente. Por supuesto que en comparación a otras comunas, nuestra realidad es mejor, pero también crítica. El foco lo queremos poner en la necesidad general de aportar al total de la ciudad con la creación de este parque.

(c) Google Maps.

Es muy importante destacar e informar que cuando las autoridades hablan de áreas verdes, se elaboran informes o se crean planes reguladores, ellos consideran como área verde a cementerios, clubes deportivos, centros educacionales, quebradas, bandejones centrales, y así varios espacios que además de ser privados, inseguros o sin fines recreacionales simplemente distan mucho de la imagen de un parque. Por eso las cifras presentadas incluso podrían ser más bajas si hacemos esta consideración.

Siendo el predio de 61 hectáreas un terreno privado, perteneciente a una congregación religiosa, ¿por qué ellos deberían preservarlo con el uso de suelo como parque comunitario?

F: Hay dos grandes cosas que se derivan de esta pregunta: Primero, la realidad de este terreno como propiedad privada, y la segunda, nuestra demanda por un parque. Sobre lo primero hay que aclarar que la existencia de ese corredor de 26 hectáreas con categoría de área verde es algo que desde la institucionalidad está resguardado de esa manera, y si bien el privado -la congregación- es quién decide si eso es un parque o no, hoy no cuenta con ninguna autorización para edificar y solo tiene propiedad sobre la tierra tal cual está.

“El foco de nuestra acción no está en limitarnos a lo que existe, sino que en establecer una demanda ciudadana, visibilizando la paupérrima realidad de falta de áreas verdes, en el contexto de la invasión inmobiliaria, generando redes con los vecinos, las autoridades y buscando establecer presión social y conciencia.”

Desde ese paño de tierra que está grabado como área verde a la creación de un parque intercomunal hay muchos tiempos, espacios, límites e incógnitas que resolver, de las cuáles hay y habrán varias que no dependan de nuestro trabajo. Por eso el foco de nuestra acción no está en limitarnos a lo que existe, sino que en establecer una demanda ciudadana, visibilizando la paupérrima realidad de falta de áreas verdes -en el contexto además del fenómeno de la invasión inmobiliaria-, generando redes con los vecinos, las autoridades y buscando establecer presión social y conciencia suficiente para que todos quienes somos parte de este sector trabajemos en conjunto por mejorar nuestra calidad de vida y crear los espacios mínimos de mejoramiento de nuestro territorio.

¿Han podido reunirse y llegar algún entendimiento con los propietarios?

B: A comienzos del 2018, y dado que nos enteramos del ingreso de una solicitud de cambio de plano regulador por parte de los dueños, es que se envió una carta a la congregación para informar sobre nuestro movimiento y hacer ver la necesidad que existe de áreas verdes, la cual no tuvo ninguna respuesta.

Hasta ahora hemos conseguido reunirnos con personas cercanas a la congregación que nos han permitido ordenar el mapa de jerarquías al interior de ella, ya que las grandes decisiones son tomadas desde su sede en Brasil, no acá, y con ello orientar nuestro trabajo para saber bien a quiénes dirigirnos.

¿Cómo es la relación con las autoridades municipales de La Florida? ¿Consideran ellos esto un objetivo de bien público y ecológico para la comuna y la ciudad?

F: Si bien nos hemos hecho cargo de informar a gran parte de las autoridades municipales sobre nuestro movimiento, no se ha dado la instancia para conocer la opinión de todos ellos y también de las autoridades contactadas. Sobre quienes sí han acusado recibo, comparten nuestra inquietud sobre la falta de áreas verdes y ven también en este terreno una oportunidad para hacer justicia con otras demandas sociales.

“Para el lado de avenida Santa Amalia se permiten edificaciones de hasta 22 metros y por el costado de Trinidad edificaciones de hasta 46 metros. Esa es la realidad actual.”

¿Es cierto que los dueños del predio realizan gestiones con el municipio del alcalde Carter para hacer efectivo el cambio a uso de suelo inmobiliario y construir miles de viviendas?

B: Es cierto que el año pasado -como comentábamos- se hizo ingreso de una solicitud de cambio de uso de suelo para las hectáreas grabadas como área verde, la cual aún no ha recibido respuesta. Y también es cierto que del total del terreno (61 hectáreas), 9 cuentan con uso de suelo de Conservación Histórica, por lo que están protegidas, y para el resto, que corresponden a franjas laterales que corren por los costados norte y sur del predio, existe la posibilidad de construcción en altura. Para el lado de avenida Santa Amalia se permiten edificaciones de hasta 22 metros y por el costado de Trinidad edificaciones de hasta 46 metros. Esa es la realidad actual.

Infografía / (c) Levantemos Parque

¿Las modificaciones al plano regulador comunal y metropolitano son la única opción viable para poder concretar este parque intercomunal? ¿Cómo funcionaría aquello?

F: Desde el plano institucional, sí. Son los instrumentos de planificación territorial los que determinan qué se puede hacer en un determinado terreno y qué no. Es por eso que nuestro primer paso fue informar a los vecinos sobre el plan regulador vigente del predio. En general, esta información -vital para el desarrollo de ciudades más sostenibles- la manejan un grupo reducido de profesionales afines a estas temáticas, geógrafos, arquitectos, planificadores urbanos, dejando a la ciudadanía ajena a decisiones -que a la larga- nos afectan directamente.

Es nuestro horizonte establecer redes con organizaciones sociales, vecinos y autoridades, reunir firmas, informar en las diferentes plataformas sobre el estado de las cosas, levantar información sobre las necesidades de los habitantes del sector, clasificar la flora y fauna del predio, realizar jornadas de limpieza, asistir a foros, todo eso nos permite establecer esa base social que es la que vive y se nutre del espacio público. De lo contrario, se empobrece y deteriora la calidad de vida con la llegada de más edificios, centros comerciales, más pavimento, más guetos, más marginalidades.

Santiago es una ciudad en crecimiento y existe la demanda social por contar con más viviendas para los vecinos de ambas comunas, pero ello no es excluyente y es prioritaria la necesidad de crear estos espacios mínimos de recreación de acceso público, que nos permitan no solo proteger y conocer la naturaleza presente, sino también reconocernos como vecinos, ciudadanos y personas con capacidad de diálogo y encuentro real. Esta lucha no es de unos contra otros, es por todos nosotros.

Y las preguntas sello de #CausasyBeats: ¿Qué líder social, político o cultural los inspira? ¿Y por qué?

B: Puedo hablar a tono muy personal y que en la génesis de esta organización existió un miembro que mucho antes que todos nosotros empezó a meter bulla con la idea de hacer un parque, mucho antes de la saturación inmobiliaria, en los años 90 cuando llegó a este sector y decidió vivir y morir acá por amor a la cordillera y la naturaleza. Ese miembro es mi mamá, que el año pasado falleció y me dejó un montón de cuadernos y escritos sobre todo lo que había estudiado en torno a este tema, uno de los tantos proyectos en los que trabajaba.

Ella era una dueña de casa que sacrificó su carrera profesional de veterinaria por dedicarse a criar cuatro mujeres que hoy honramos desde nuestra vidas la que fue la suya, personalmente desde esta organización que representa mi lucha por proteger este predio, pero también por hacer realidad un sueño que juntas imaginábamos cuando salíamos a ver el cielo después de la lluvia, pasear a nuestros perros o echarnos en el pasto y esperar que la golondrinas se acercaran a uno. Estar ahí es un acto tan gratuito de conectarse con la naturaleza, con las personas y con uno mismo que lo mínimo que a uno le dan es ganas de compartir esa experiencia y hacerla perdurar, para los que estamos y los que vengan, y para mí en honor además a los que partieron.

Un disco o canción que identifique la causa por la que luchan, y ¿por qué?

B: No se nos viene ninguna canción a la cabeza. Pero sí podríamos hablar quizás de una escena musical. Nos llama la atención lo que pasa en Puente Alto y La Florida donde se están gestando muy buenas bandas, más urbanas y de garaje. Espacios como el Centro Cultural Rojas Magallanes han abierto sus puertas a muchas bandas emergentes para que puedan mostrar lo que hacen, teniendo una cartelera permanente de conciertos y obras. Esto habla de la real necesidad por más espacios culturales y de esparcimiento.

F: “Papel Volantín” es la canción de un trovador chileno que se llama Edgar Malebrán, pero la versión más famosa es de Ángelo Escobar. Me gusta porque habla de los sueños y de cómo esto es una construcción colectiva. Nos invita a soñar como niños y sobrevolar el mapa de lo que llamamos país, para transformarlo entero. Me gusta como se relaciona con nuestra causa, por lo de niños y volantines como los que en primavera llenan lo que queremos que sea nuestro parque.

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