Especialista y escolares en casa: “El envío de guías no sirve, los niños deben aprender jugando”

El resolver problemas desde el juego y de las actividades cotidianas en el hogar es una gran oportunidad para aprovechar este crisis para los niños y niñas, a los que las escuelas suelen no escuchar ni rescatar sus preocupaciones, subraya la docente Yenny Aros, especialista en aprendizajes colaborativos y creativos.

Por Ricardo Bustamante P.

Yenny Aros Guajardo (42) es profesora general básica, tiene un postítulo en Gestión de proyectos de Solidaridad

Internacional y Desarrollo Sustentable y también un Magíster en Sociología, ambos cursados en la Universidad de Bordeaux, Francia. En tanto que su experiencia laboral y comunitaria la ha centrado en la gestión cultural y en educación para el desarrollo e innovación, la que ha desarrollado tanto en Chile, como en Francia y Madagascar, países donde vivió varios años y coordinó distintos proyectos educativos enfocados en jóvenes y niñez.

Nuestra entrevistada es también productora y cuenta-cuentos del colectivo Merequetengue, y directora del proyecto Juegos de Paz, Educación para la Paz y el Buen Vivir, plataforma de soluciones educativas en pos de la prevención de la violencia y la paz social.

¿Qué son los procesos de aprendizaje colaborativos y creativos, en el marco del área educativa?

Son una forma diferente de abordar la educación, y es más bien un concepto constructivista, no es conductista, donde los profesores o padres son guías de los aprendizajes de los niños y niñas y les van otorgando herramientas para que resuelvan sus problemas, de la vida diaria, desde el juego, del hacer, aprender aprendiendo.

Se trabaja en equipo, en pequeños grupos o dentro de una familia. Se vinculan unos con otros, para ello hay fases. Nos ponemos de acuerdo sobre cómo vivir esta experiencia sin pasarlo mal, la idea es pasarlo bien. Planteamos que se converse y escuche a los niños sobre sus necesidades. A los niños les gusta jugar y hacer muchas cosas, y uno puede aprender jugando.

¿Cómo las familias en nuestro país pueden enfrentar de mejor manera la cuarentena por el coronavirus, desde este enfoque? ¿Qué tipo de dinámicas o juegos pueden aplicar?

Todo el rato uno puede estar jugando. Tengo una hija de cinco años y tenemos acuerdos de convivencia, que es lo mínimo que uno tiene que establecer en cualquier espacio de la vida, que significa que tenemos que respetarnos y escucharnos. Luego de eso, podemos planificar, qué vamos hacer en la semana, hacer listas de cosas que necesitamos.

Hay muchas mamás muy estresadas porque le están enviando muchas tareas y guías a los niños. Que es lo más aburrido, tomar un lápiz, pintar, rayar, completar, etc. Nosotros trabajamos jugando, por ejemplo, a las matemáticas, se pueden hacer cocinando, letras con memorice. Hay muchos juegos que se pueden hacer con la ciencia, con la historia, hacer huertos, plantar.

Hacer cosas tradicionales en la casa, los niños deben saber barrer, lavar loza, poner la mesa, cocinar, reglar plantas, limpiar vidrios. Además de la motricidad tiene algo colaborativo, es de todos, todos cuidamos la casa, no solo la mamá.

Nuestra cultura no es muy propensa a lo lúdico y comunitario.

Lamentablemente tenemos un sistema competitivo, nos hacen competir de pequeñitos. Las notas son un tema súper grave, hay algunas escuelas que ya no usan las notas, pero la competición está hasta en el juego, en los colegios juegan a competir, les dan puntajes a grupos que hacen alianzas. No hay un factor colaborativo, sino competitivo.

“En las escuelas no existe la apropiación de espacios para los niños.”

En las escuelas no existe la apropiación de espacios para los niños, no está permitido, no se pueden rayar los muros, los patios están llenos de cemento, no hay áreas verdes, no hay juegos, solo un área para que los varones jueguen a la pelota. No es un espacio de los niños, es de los adultos, del sostenedor de la escuela.

Existen las escuchas creativas, que se trata de escuchar a los niños, especialmente al inicio y final del proceso, a través de trabajo lúdico, en una jornada de 4 horas, y los niños van señalando lo que más les preocupa. En todos los que he hecho, los niños están súper preocupados por el medio ambiente, por los ancianos abandonados; los animales; la basura que hay en las calles, y por la seguridad, especialmente para ellos, la ciudad no está preparada para la infancia. Los juegos en plazas son muy tristes, sin áreas verdes, juegos en mal estado.

¿La educación formal en Chile no toma en cuentas innovaciones y creatividad en este sentido? ¿Qué debería cambiar del currículum escolar tradicional?

Nosotros hemos trabajado con la innovación y metodologías colaborativas, pero el sistema educativo es tan duro de poder transformar, que tienen que pasar 50 años para ver cambios, si es que hay una buena reforma. Porque cada gobierno cambia el rumbo. Como con la PSU, y de nuevo no escuchamos a los chicos, porque la escuela debe ser democrática, deben participar de las decisiones de sus escuelas.

Los niños olvidaron jugar, no saben. Espero de todo corazón que las familias reflexionen sobre cómo estamos educando a nuestros hijos, cuál es el tiempo que les dedicamos. Hay que hacer un cambio, no puede ser que pasen ocho horas en las escuelas para después llegar hacer tareas a la casa.

¿Qué rol y lugar debería tener el uso de la tecnología en el contexto de esta cuarentena? ¿Hasta dónde es recomendable su uso diario?

Afecta, pero depende de los acuerdos a los que llegues. En mi caso, mi hija puede ver una hora de televisión al día. Le restringimos un poco el uso de Internet, y hay un problema ahí, que se aburren si no ven monitos o celulares, creen que eso es lo único que los entretiene.

“Tenemos un lema: es bueno aburrirse porque ahí uno se imagina a qué puede jugar.”

Tenemos un lema: es bueno aburrirse porque ahí uno se imagina a qué puede jugar. Nosotras tenemos la tómbola de los juegos, escribimos en papelitos muchos tipos de juegos -la escondida, la pinta, la payaya, las muñecas, a cocinar- y cuando está aburrida sacamos un papelito y jugamos.

Y las preguntas sello de #CausasyBeats: ¿Qué líder social, político, cultural o de otro tipo te inspira? ¿Y por qué?

Francesco Tonucci es un psicopedagogo italiano que dice ser “niñólogo” y habla mucho del juego y de cómo la ciudad se transformó para no jugar, hace muchas conferencias en Argentina.

También Claudio Naranjo que aborda mucho de las emociones, porque en Chile tenemos un gran analfabetismo emocional. Rolando Toro, con la biodanza, que trabaja las emociones también. El reconocerse en las emociones, especialmente en los niños, es muy necesario, porque los profesores no saben qué hacer, muchos me lo han dicho, de muchas universidades, que están desesperados porque no saben cómo vincularse con los niños. Y el juego es una de las soluciones porque te activas las emociones.

Escoge una canción o disco que identifique tu causa.

Me gusta mucho la música infantil, el argentino Luis Pescetti es músico-terapeuta. Vino a Chile a un festival y le fue pésimo porque no entendieron el humor que hace, para niños y familias. Tiene una página maravillosa, con muchos juegos y canciones. Trabaja junto a Magdalena Flaitas, que tiene una escuela que se llama Sonrisas de la Tierra, y ellos forman educadores desde otra mirada, de lo lúdico y la músico-terapia.

Just some placeholder content. Edit the module to change it.

Publicidad: